A comienzos del año 2008, el señor Santiago Carmona, socio gerente de la empresa Confecciones Universo, S.A. estaba preocupado por los problemas financieros que aquejaban a la compañía. Hacía 20 años que él y su cuñado, Ramón Rivarola, habían fundado la empresa, para aprovechar los conocimientos y experiencia sobre prendas que habían adquirido como trabajadores en una empresa familiar de Igualada, que había cerrado sus puertas en 1987.
En esa empresa, Santiago Carmona había ocupado el cargo de adjunto a la dirección comercial, con funciones fundamentalmente de tipo administrativo, y Ramón Rivarola, el de jefe de almacén. La empresa ubicada en Barcelona, se dedicaba a la confección de una extensa gama de prendas de género de punto para todas las temporadas. Los locales en que se hallaba instalada la fábrica no eran propiedad de la empresa, sino alquilados. Los únicos activos fijos consistían en maquinaria, instalaciones y mobiliario.
La fábrica trabajaba fundamentalmente sobre pedido con un gran número de clientes, aunque un número reducido de ellos (por lo general grandes almacenes de Madrid y Barcelona) consumían un gran porcentaje de la producción. El tiempo necesario para fabricar un pedido era de 7 a 8 días, pero si el pedido era muy importante las prendas elaboradas en primer lugar solían esperar a que se completara el pedido para poder ser enviado y facturado.
El plazo concedido a los clientes era de 30 a 90 días, según los casos, pudiendo estimarse que el plazo medio de cobro era de 45 días. Durante los años de la crisis general del ramo textil, la empresa no tuvo mayores problemas en la venta ni se vio obligada a disminuir la producción. La marcha progresiva del negocio en los últimos años culminó en el ejercicio de 2007 en que las ventas superaron los 4 millones de euros, cifra máxima en la historia de la empresa.
Durante todo el último ejercicio Confecciones Universo, S.A. no tuvo ninguna dificultad en el suministro de materias primas, y para atender el crecimiento de las ventas procedió a una reorganización total del negocio y sobre todo de la producción, con la colaboración de una empresa de organización. De esta manera la sociedad se hallaba preparada para responder a la cifra de ventas que su situación en el mercado le permitía esperar. Este aumento de actividad planteó problemas de financiación que anteriormente no se habían presentado, por lo menos con tanta agudeza, y la empresa experimentó dificultades para atender al pago de las materias primas compradas, con lo cual además de mantener una tesorería excesivamente exigua, la cuenta de proveedores alcanzó un saldo demasiado elevado.
El plazo habitualmente ofrecido por los proveedores era de 60 días y algunos de ellos concedían con facilidad los 75 días. Sin embargo, en más de una ocasión se habían tenido que pedir prórrogas para obtener mayor plazo, ocasionando el saldo acreedor actual.
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La empresa estaba clasificada para el descuento de letras en varios bancos de la plaza hasta el límite de 600 mil euros, en conjunto; pero a pesar de haber hecho uso a fondo de estas facilidades la empresa no había logrado superar las dificultades financieras. Estos problemas no habían sido igualmente intensos a lo largo de los últimos ejercicios, pero Carmona creía que las causas que los habían motivado habían sido siempre las mismas, y se esforzaba en encontrarlas para poner los remedios adecuados.
El Balance más reciente disponible en aquellos momentos era el cerrado el 31 de julio de 2007 que se acompaña en Anexo 1, junto con el detalle de las compras y ventas correspondientes a los meses de enero a julio que se incluye en el Anexo 2. Con estos documentos Carmona pretendía averiguar, en primer lugar, a cuánto ascendía el déficit de financiación que le ocasionaba las preocupaciones actuales y una vez cifrado, ver cuáles eran las soluciones para poner remedio a esta situación. Una de las cosas que más preocupaba a Carmona era el volumen de los inventarios, resultado de la política de compras confiada a su cuñado y socio Ramón Rivarola.
Muchas veces habían discutido entre ambos sobre la cifra mínima de existencias de materia prima y como sea que sus criterios eran contrapuestos, no habían llegado a ponerse de acuerdo para establecer el volumen deseable para asegurar el proceso de producción.
Algunos familiares de los señores Rivarola y Carmona tenían por costumbre dejar sus ahorros a la empresa en calidad de préstamo percibiendo sobre sus saldos un interés contractual. Uno de estos familiares había pedido, hacia fines de año, un reembolso parcial de su depósito. Como este pago suponía una nueva dificultad para la empresa, Carmona había solicitado a la persona interesada, que mantenía buenas relaciones con los banqueros de la ciudad, que le ayudara a obtener un crédito para poder compensar este retiro de fondos.
Hecha la gestión con éxito, se obtuvo una póliza de crédito personal de 30.000 euros, por seis meses, sin la garantía del mediador. Mientras pensaba en sus problemas Carmona insistía al contador para que, cuanto antes, le presentara el Balance y la Cuenta de Pérdidas y Ganancias al 31 de diciembre de 2007, con la intención de ayudarse con esta información, más cercana en el tiempo, para llegar a alguna conclusión. Al fin, el día 20 de enero de 2008 obtuvo los documentos deseados que se acompañan en los Anexos 3 y 4.
Junto con el Balance y Cuenta de Resultados el contador presentó a Carmona un detalle por trimestre, de las cifras de compra y venta del ejercicio cerrado, que aparece en el Anexo 5, así como un desglose de una parte del inventario de materias primas existentes a mediados de diciembre de 2007 en aquellas partidas que más preocupaban a Carmona, como se ve en el Anexo 6. Carmona observó con satisfacción que la rentabilidad neta del negocio parecía haberse ya consolidado en 2007. Ello podría significar el inicio de un nuevo despegue.





Se pide:
1. Analizar los estados financieros de la empresa y determinar la rentabilidad de la empresa.
2. Determinar si la empresa tiene problemas de liquidez.
3. Determinar a que se deben los problemas de liquidez.
4. Analizar la política de capital de trabajo de la empresa
5. Proyectar la situación de la empresa para determinar si a futuro tiene viabilidad.
6. ¿Cual es el nivel de financiamiento requerido en el futuro?
Solución en Word y Excel

CASO: PRESUPUESTOS DE VENTAS Y PRODUCCIÓN Galvin Company (425) 